El gato siamés

Es originario de Tailandia, la historia nos cuenta que son gatos sagrados y guardianes de los templos budistas. La familia real de Siam obsequiaba a sus visitantes un gato de esta raza y así fue conquistando el mundo, siempre fue un honor recibir uno. En 1880 llegan a Inglaterra y poco después a Estados Unidos.
Es un gato de pelo corto, muy brilloso y fino lo mantienen limpio y dedican mucho tiempo a su cuidado, gustan que se lo higienicen. Sus ojos de color azul, las orejas puntiagudas por lo general de color negro. El cuello es largo, fino y lo hace muy elegante. La cara, las patas y la cola son negras, el cuerpo puede ser chocolate claro, con manchas, en ellas no hay pelos blancos, son afectadas por la temperatura ambiente, según va creciendo puede ir cambiando el color. Puede haber 32 combinaciones y patrones. Las patas son largas y esbeltas, más oscuras abajo aclarando más arriba.
Su cuerpo es más pesado de lo que parece, muy musculoso, bien balanceado, y atlético. Son ruidosos, extravertidos, necesitan mucha atención, quieren ser parte de la familia. No les gusta estar solos, necesitan compañía, mimos, atención que ellos retribuyen, si usted trabaja todo el día una solución es tener dos gatos siameses para que se acompañen, deben ser de la misma raza para que no sometan al otro gato.
Son muy inteligentes, gustan estar entretenidos ya sea jugando, rascándose o haciendo algo. No les gusta compartir el cariño de su dueño con nadie, son muy fieles.
La comida no puede ser solamente la especial para gatos, tienen que comer carne fresca y todo lo que se asemeje a la comida natural, ellos comen animales enteros, aves, roedores etc, si viven en apartamentos no pueden cazar, el andar al sol y al aire los ayuda mucho. Visita al veterinario para que te asesore. Déjalo que viva en la mayor libertad que tú puedas.
Fuente: Misionmascotas
Escrito por Rasge |
31 de Enero de 2009 |
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