Las siete vidas del gato

Alfiel es un gato que no tiene siete vidas, tiene muchas más. Un día Alfiel fue atropellado por un auto, quedó totalmente destrozado y murió. Su dueño lo enterró profundamente cerca de su casa. Al poco tiempo la familia se mudó y por supuesto se llevó a los otros dos gatos que tenían como mascota.

Después de pasado un largo tiempo la familia de Alfiel recibe el llamado telefónico de un antiguo vecino, comunicándole que su gato andaba queriendo entrar a su antigua casa y que durante la noche anterior había pasado maullando lastimosamente.

No lo podían creer, la esposa le pregunta a su esposo si lo había enterrado bien, si estaba seguro que estaba muerto, él le aseguraba que estaba muerto y que lo había enterrado profundamente.

Al día siguiente, fueron a su antiguo barrio para hablar con el amigo y ver que había pasado. En seguida le contaron que hacía dos días habían visto a Alfiel, y que daba pena como quería entrar en su antigua casa y como maullaba de una forma muy especial. En seguida reconocieron a Alfiel y él también los reconoció enseguida, ya no tenía el collar y estaba mucho más gordo.

Los dueños de Alfiel y los antiguos vecinos empezaron a armar historias para explicarse como Alfiel estaba vivo. Una de ella es que alguien se hubiera adueñado del gato que ellos creían muerto, y que el gato muerto que habían levantado de las vías del tren no era Alfiel, sino uno muy parecido. Ya no importa lo que pasó, todos están muy felices porque recuperaron a su mascota.

Escrito por | 10 de abril de 2010 con 1 comentario.
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Comentarios

  1. Los aromas y los gatos - Mini Fauna - 19 de abril de 2010 | 7:31

    […] Los gatos tienen glándulas odoríficas debajo de la cola, en la comisura de los labios, y en las sienes. Si se observa atentamente, se podrá ver como los gatos rodean a sus dueños y se aprietan contra ellos, con los lados de la cara, o pasan la boca por la mano, también se recuestan con el rabo, esa operación la realizan varias veces. […]

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