Bobby en Escocia

Jhon Gray un policía y Bobby un perro de raza terrier, eran inseparables, todos conocían en la ciudad a los dos amigos y el terrier era famoso por la gran cantidad de trucos que sabía hacer.  Los dos amigos eran muy felices, hasta que un día Gray muere, pero su fiel amigo Bobby permaneció junto a su dueño durante el funeral y luego siguió el cortejo hasta el cementerio, y asistió al sepelio.
Cuando todas las personas se retiraron del cementerio, el perro no se retiró, al contrario se acostó sobre la sepultura de Jhon y allí se quedó.
Nadie le dio mucha importancia porque pensaron que sería por unos cuantos días y luego regresaría a su casa y seguiría su vida.
Pero los días pasaban y pasaban y Bobby permanecía en el mismo lugar, sólo dejaba el lugar para beber agua y conseguir comida.
Pero pasaron los años y todo seguía igual, sólo se retiraba cuando la nieve del frío invierno de Edimburgo no le permitía permanecer en ese lugar, y buscaba un refugio cercano  a la tumba de Jhon.
Con los años Bobby, se convirtió en un referente, en una leyenda del lugar, y muchas personas se interesaron por él, le traían comida, agua, y le preparaban refugio, para que pasara le temporada de nevadas.
La fama hizo que Lord Provost de la ciudad de Edimburgo, se interesara por el perro fiel, para  que no fuera molestado por la perrera y lo declaró propiedad del Consejo de la Ciudad.
A los 14 años Bobby murió sobre la tumba de su amo, pero no pudo ser enterrado allí, pero los que conocían su historia se reunieron para realizarle un monumento.
Ese monumento está mirando hacia la tumba de Jhon.

Escrito por | 19 de Octubre de 2010 con 0 comentarios.
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