Raza de gatos Burmés

Los gatos de la raza Burmés, tienen sus primeros antecedentes conocidos en los manuscritos de los siglos XIV y XV en Ayutthaya, en ese entonces capital del reino de Siam, hoy Thailandia. En esos manuscritos había dibujos de gatos que recuerdan a los Burmés.
Los monjes birmanos en el siglo XVI, tenían gatos marrones que bien pudieron ser  Burmés que los consideraban sagrados, ellos los llamaban Rajahs.
Los monjes los adoraban como si fueran divinidades.
Pero la afirmación de la raza Burmés fue en Estados Unidos en el año 1930, cuando el médico psiquiatra Thompson trajo de Birmania una gata llamada Wong Mau, que posteriormente cruzó con un gato Siamés seal point llamado también Chocolate point.
La gata Wong Mau era de color café prácticamente caoba, y de ojos amarillos.
Después de varias cruzas, consiguió tener gatos Burmés puros por cruzas.
Esta raza fue reconocida por la CFA en el año 1936, y llegó a Gran Bretaña recién en el 1949, ya que durante la Guerra Mundial decayó su crianza.
Con la base de estas cruzas surgieron diferentes razas de gatos el Burmilla, el Tiffany y el Torkinés.
Dentro de la raza de gatos Burmés se reconocen cuatro variedades pero todas ellas con los ojos que van del color dorado a marrones, la luz artificial les cambia el color.
Son gatos atléticos, esbeltos, no son delicados a la hora de comer, son muy juguetones, y tienen la voz suave. Necesitan que los cepillen diariamente para despegar los pelos, lo mejor es humedecer el pelo y hacerlo con guantes.
El Burmés no le gusta quedarse solo en la casa.

Escrito por | 21 de noviembre de 2011 con 0 comentarios.
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