Las peleas de gallos

Pelea de gallos

Las peleas de gallos son comunes en todo el continente americano, esa costumbre milenaria la trajeron los colonizadores que a su vez la habían tomado de la India y de la China.
Por lo general es una práctica prohibida, en cambio en México y en algunos países de Centro América es permitida.
Las riñas de gallos son un espectáculo sangriento y cruel, pero los que están acostumbrados desde pequeños a verlas  disfrutan del espectáculo.
La época de las peleas de gallos es entre julio y febrero que es cuando comienzan a cambiar el plumaje.
El lugar donde pelean los dos gallos se llama gallera o reñidero, tiene forma circular y muchas veces las paredes están alfombradas o realizadas con material blando para cuando chocan los gallos.
Los gallos de riñas pelean por instinto, no necesitan que nadie los obligue. Se les pone picos de acero y púas para agredir al otro gallo. Cuando uno de los animales cae se le cuentan 60 segundos y si no reacciona se lo retira y el otro gallo es el ganador. Los gallos que compiten pertenecen a un stud.


Las direcciones de las galleras no se dan a conocer por ser clandestinas pero igual todos saben donde están, lo más común es que sea en un galpón al fondo de alguna casa o estancia. Allí apuestan los dueños de los gallos y los que están mirando hacen apuestan durante la pelea, como por ejemplo “voy 500 al negro, doy 500 a 100”.
Algunos gallos que caen muy heridos pueden recuperarse y volver a competir, otros son sacrificados, se dice que el gallo bueno  muere peleando.
En casi todas las galleras se cobra entrada y se venden comestibles y bebidas.

Escrito por | 28 de Diciembre de 2012 con 1 comentario.
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Comentarios

  1. Pilar Sanllehí - 20 de Enero de 2013 | 23:02

    Otro acto agresivo en el que los hombres no pueden controlar su testosterona … deberían pelear y matarse entre ellos y no hacer sufrir a otros seres que nunca escogieron morir peleando. Esto no eleva la cultura sino que la degrada de manera miserable al existir personas que gozan con el sufrimiento y son insensibles al dolor ajeno. Confío que la inteligencia humana acabe definitivamente con esas “tradiciones” donde la razón no tiene cabida.

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