Mastin Napolitano

Todos los mastines europeos, descienden de los mastines tibetanos, puede ser que hayan sido llevados a Grecia por Alejandro Magno, en el 300 a.c., de ahí a Roma. Allí fueron usados para peleas en los circos.

La primera impresión que se tiene cuando ve un mastín napolitano, es la de un perro grande y macizo, aspecto que puede llegar a atemorizar a cualquiera, pero es muy dulce y afectuoso con los niños, con los propietarios, pudiendo llegar a considerarse como un integrante más de la familia. La educación debe ser constante y firme, porque tiende a ser desobediente. Con los extraños tiene un carácter firme y decidido. Para ello, es bueno tenerlo desde chico y criarlo brindándole la atención que necesita. Entre sus características más destacadas encontramos su cabeza, la cual es corta con cantidad de arrugas y pliegues. El mastín posee un cráneo ancho, hocico ancho y potente, labios carnosos, orejas pequeñas, triangulares, ojos ovalados y ligeramente hundidos, el cuello es corto con abundante papada, piel gruesa, no adherente y floja en todo el cuerpo. Pesa casi 70 kg., la altura en el macho es de 65 a 75 cm. en las hembras algo menos. Los colores que podemos encontrar en esta raza son negro, plomo, gris, rojizo, atigrado, caoba, leonado. El pelaje corto, áspero, duro y muy unido, en todo su cuerpo es liso, nunca presenta flequillo. Otra de sus características es su forma de andar, la cual es lenta. Si no se dispone de un patio grande, es bueno que dispongas de tiempo para sacarlo a realizar ejercicios, mantener su manto limpio es importante ya que cuenta con abundantes pliegues. No sobrealimentarlo, su alimentación debe ser en base a carne, arroz, y pan. Es considerado una de las diez mejores razas de perros del mundo.

Escrito por Rasge | 4 de Mayo de 2009 | 5 comentarios
Perros.